Reviewed by Sita » 14 years ago
Es una ferrata sin mucho que pensar, sólo pa'riba, desde el comienzo la pared empieza a tirarte hacía atrás, en un leve desplome que cada vez se hace más exigente. Es bastante fácíl si no te da miedo la altitud y si tienes un pelín de condición física. El final es espectacular, terminas en una terraza con vistas al peñón de gibraltar, el mar y el norte de africa.
A disfrutar, ferreteros.
Febrero de 2012